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lunes, 5 de septiembre de 2011

El creador de Android podría haber copiado ideas cuando trabajó en Apple


Apple ha asegurado a la Comisión de Comercio Interancional de Estados Unidos (International Trade Commission, ITC por sus siglas en inglés), que el creador de Android, Andy Rubin, trabajó en una de las ideas puestas en práctica en el sistema operativo para móviles de Google mientras trabajaba en la compañía de la manzana.

Concretamente, los de Cupertino han hecho esta afirmación en un documento enviado a la Comisión después de que HTC pidiera revisar una decisión judicial que encontró infracciones de dos patentes de Apple en los dispositivos Android de la compañía. 

La firma taiwanesa argumentó entonces que Rubin comenzó a trabajar con plataformas móviles cuando formaba parte de General Magic, a mediados de los 90.

Sin embargo, según Apple, "el pasado de Android y el señor Rubin no comienza, como HTC quiere hacer creer a la Comisión, con su trabajo en General Magic o en Danger a mediados de los 90 [...] En realidad, el señor Rubin comenzó su carrera en Apple a principios de los 90 y trabajó como ingeniero de bajo nivel, bajo las órdenes de los inventores de la patente 236, al mismo tiempo que estaba siendo concebida y desarrollada".

En términos legales, esta acusación no resulta especialmente relevante en lo que respecta a la infracción o no de las patentes por parte de HTC. En primer lugar porque Rubin nunca trabajó para la firma taiwanesa y en segundo porque Android no les pertenece a ellos, sino a Google. 

Y es que es contra el buscador contra el que Apple carga indirectamente las tintas, como lleva haciendo desde el comienzo de la 'guerra de patentes'. De momento, la compañía de la manzana no se ha decidido a denunciar a la propia Google por la infracción de la patente 236, sino que ha perseguido a las compañías que incluyen el sistema operativo en sus teléfonos móviles.

Es por eso que este nuevo argumento tiene una relevancia especial. Porque sirve de indicio de que Apple podría reunir argumentos para atacar directamente al creador, a Andy Rubin, y por lo tanto a Google, llevando a los de Mountain View a los tribunales. Si algo así llegara a producirse, más aún si Apple ganara el pulso, el panorama mundial de la telefonía móvilcambiaría de manera definitiva.

Android está en el punto de mira de Apple, y por eso los de Larry Page se han blindado con la compra de Motorola Mobility. ¿Serán suficientes las patentes adquiridas en esa transacción para frenar la embestida de la manzana?

domingo, 4 de septiembre de 2011

Un asteroide troyano en la órbita de la Tierra



Se conocen como asteroides 'troyanos' y comparten órbita con algunos planetas. Hasta ahora los astrónomos sólo los habían detectado en Júpiter, Marte y Neptuno. Pero la Tierra también cuenta con un pequeño asteroide que la acompaña en su viaje alrededor del Sol. Mide 300 metros de diámetro y ha sido bautizado como '2010 TK7'.

El hallazgo, publicado esta semana en la revista 'Nature', ha sido posible gracias al telescopio infrarrojo del satélite WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer), que desde que fue lanzado por la NASA, en 2009, ha permitido detectar más de 500 objetos celestes cercanos a la Tierra. Además de asteroides, el mapa del cielo en infrarrojo elaborado por WISE ha permitido a los astrónomos localizar cometas, encontrar las estrellas más cercanas y las galaxias más luminosas.

Al analizar las órbitas de los cientos de objetos cercanos a nuestro planeta, los autores de este estudio, liderados por el investigador Martin Connors, de la Universidad de Athabasca (Canadá), identificaron el año pasado un candidato a asteroide 'troyano' (se denominan así porque eran bautizados con nombres relacionados con la Guerra de Troya).

Tras realizar nuevas observaciones mediante telescopios terrestres, los astrónomos confirmaron el pasado mes de abril que, en efecto, se trataba de un 'troyano'. Está situado por delante de la Tierra, en su misma trayectoria alrededor del Sol. Según calculan, su órbita ha sido estable durante, al menos, 10.000 años.

El matemático Joseph-Louis Lagrange descubrió en 1772 que pequeños objetos celestes podían compartir de manera estable la órbita de un planeta si permanecían en torno a los denominados puntos de Lagrange L4 y L5, a una distancia de 60º por delante y por detrás del planeta. Sin embargo, hubo que esperar a 1906 para que Max Wolf describiera el primer asteroide 'troyano', que fue denominado '588 Aquiles',

Como la gran mayoría de los objetos de estas características descubiertos posteriormente, se encontraba en la misma órbita de Júpiter. A partir de 1990 comenzaron a hallarse 'troyanos' en Marte y Neptuno.

La existencia de asteroides 'troyanos' en estos tres planetas hizo que los astrónomos se preguntaban si el nuestro también contaría con estos acompañantes. Sin embargo, estos objetos son difíciles de detectar por los telescopios terrestres en el cielo diurno, por lo que hasta ahora no se había localizado ninguno. Los astrónomos aún no saben cómo se originaron y barajan varias teorías.

En total se han descrito más de 4.000 'troyanos', aunque los científicos creen que hay cientos de miles de asteroides de diferentes tamaños compartiendo órbita con los planetas del Sistema Solar, muchos de ellos con diámetros superiores a 2 kilómetros.

El comportamiento futuro de estos objetos celestes es impredecible. Un estudio publicado en 1997, también en la revista 'Nature', sugería que algunos grandes asteroides que comparten trayectoria con Júpiter pueden ser expulsados de la órbita y llegar a colisionar con la Tierra. Según calcularon los investigadores de este estudio, alrededor de 200 asteroides 'troyanos' de más de un kilómetro de diámetro ya habían salido de la trayectoria de Júpiter. El choque con nuestro planeta, si llegara a ocurrir, podría tardar millones de años en producirse.

Una especie de rinoceronte lanudo da nuevas pistas sobre la edad de hielo



El descubrimiento de los restos de una especie de rinoceronte lanudo en la meseta tibetana ha revelado que esta zona podría haber sido la cuna evolutiva de estos "gigantes" de la Edad del Hielo, según un estudio publicado en Science.

Un equipo de geólogos y paleontólogos descubrió en 2007 un cráneo completo y la mandíbula inferior de una especie de estos rinocerontes (Coelodonta thibetana), en las estribaciones de la cordillera del Himalaya en la meseta tibetana.

El equipo estuvo dirigido por el profesor Wang Xiaoming del Museo de Historia Natural de Los Ángeles (NHM) y Li Qiang, del Instituto de Paleontología Vertebrada y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias.

La extinción de los conocidos como "gigantes" de la Edad de Hielo, como el mamut y los rinocerontes lanudos, los osos perezosos gigantes y los gatos dientes de sable, ha sido estudiada exhaustivamente, pero los científicos no han logrado averiguar la procedencia de estos gigantes o cómo lograron adaptarse al frío.

La clave la podría tener este nuevo fósil de rinoceronte, que con 3,6 millones de años (Plioceno medio), es mucho más antiguo y primitivo que sus descendientes de la Edad del Hielo (Pleistoceno).

Generalmente se ha creído que los "mega herbívoros" del Pleistoceno evolucionaron de ancestros menos resistentes al frío en Norteamérica y Eurasia.

El estudio concluye que la meseta tibetana podría haber sido la cuna evolutiva de los rinocerontes lanudos y otras criaturas peludas resistentes al frío que deambularon por Norteamérica y Eurasia durante la última Edad del Hielo.

Este rinoceronte descubierto en la Cuenca de Zanda a los pies de las colinas de los Himalayas en el Tibet suroccidental, muestra claras adaptaciones a un clima más frío y nevado.

Mediante el análisis de la edad del fósil y sus características físicas, los autores concluyen que este rinoceronte, Coelodonta thibetana, fue un ancestro relativamente primitivo en el árbol genealógico del rinoceronte lanudo, comparado con sus contrapartes en el Pleistoceno.

Este hallazgo sugiere que los rinocerontes se adaptaron a la fría Meseta Tibetana mucho antes de que el cambio climático se diera en otras áreas, y que el Coelodonta thibetana estaba preparado para su expansión al resto de Asia a medida que el clima se enfrió.

Así, cuando llegó la Edad del Hielo tardía hace unos 2,6 millones de años, según el nuevo estudio, el rinoceronte y las otras especies no tuvieron más que descender de las altas montañas y empezaron a expandirse por el norte de Asia y Europa.

Los autores describen similitudes en otros grandes fósiles animales encontrados en la Cuenca de Zanda, incluidos un leopardo de las nieves y un antílope tibetano que se adaptaron al frío.

Esta región puede, de esta manera, haber sido el trampolín para una amplia variedad de especies resistentes al frío que se expandieron posteriormente durante la última Edad del Hielo.

El doctor Wang explica que "en los lugares fríos, como el Tíbet, el Ártico y la Antártida, se realizarán los descubrimientos más inesperados en el futuro, ya que continúan siendo las fronteras que siguen aún inexploradas en gran parte".

El posible agotamiento de las direcciones IP disponibles en internet está más cerca

Los últimos bloques de direcciones del protocolo IPv4 que aún estaban disponibles en la IANA (Internet Assigned Numbers Authority) han sido entregados recientemente a los organismos regionales. Esta situación aumenta la amenaza de un posible agotamiento de direcciones.


Entre tanto, habrá que exprimir las direcciones IPv4 mediante estrategias imaginativas. Un nuevo censo mundial sobre ocupación de direcciones en internet muestra la viabilidad de algunas posibles vías.

Este nuevo censo mundial es fruto del trabajo del equipo de John Heidemann, de la Universidad del Sur de California.

El análisis de los datos reunidos en este censo desvela que, afortunadamente, aunque algunos de los bloques de direcciones (cada uno abarcando desde 256 hasta más de 16 millones de direcciones) están muy exprimidos, muchos están aún muy poco usados.

De todas formas, con el aumento de la ocupación, habrá fuertes presiones para mejorar la utilización de direcciones, y puede que se acabe llegando a prácticas de compraventa o alquiler entre áreas con bloques de direcciones muy exprimidos y áreas con bloques muy poco usados. Sin embargo, estas estrategias tienen sus límites. Según los resultados del análisis del nuevo censo, un mejor aprovechamiento, el comercio de bloques de direcciones, y otras estrategias, pueden ciertamente sacar más partido del uso actual. Pero los pedidos de direcciones se duplican cada año, de manera que el equipo de Heidemann calcula que el comercio de bloques de direcciones sólo permitirá retrasar en dos años el agotamiento de direcciones IP.

El protocolo IPv6 permite muchísimas más direcciones, pero la transición hacia este protocolo puede acarrear costes considerables, y llevará su tiempo lograr que se imponga de manera generalizada.